“Ok glass”: ¿el futuro se pondrá gafas?

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Las ya famosas Google Glass no llevan cristales ni lentes.

Aunque se denominen gafas y estén creadas para ver la realidad y compartirla. Y aunque Google acabe de anunciar sus diseños hipster de monturas para miopes y demás.

Uno de los desarrolladores españoles que las ha probado en profundidad, Julián Beltrán, asegura que es como tener un sexto sentido. Algo así como ir andando por la calle con las “Glass” e ir viendo un mapa-plano de por dónde vas con solo abrir los ojos y con las manos en los bolsillos. Algo así como pestañear para hacer una foto. Algo así como pedirle en voz alta (y en inglés, de momento) que nos traduzca un texto a otro idioma mientras te atas los cordones de los zapatos.

En nuestro mundo actual hay 10.000 personas que están “testeando” este gadget que a muchos puede parecer llegado directamente del futuro. Sabemos que se manejan con la voz (con la palabra clave OK Glass se despliega el menú y el usuario puede ordenar grabar un video, hacer una foto, compartir en redes sociales, buscar un restaurante, traducir un texto a otro idioma, preguntar algo sobre Aristóteles, consultar el correo electrónico, leer noticias …).

 

Sabemos que pesa 36 gramos, que en la patilla derecha de estas gafas sin cristales están los mandos de control, que la batería no dura mucho, que para encender y apagar hay que mover la cabeza hacia arriba y hacia abajo, respectivamente, que no es un móvil pero que la tendencia apunta a que “puede o no” ser un sustituto de los actuales smartphones … y varias cosas más. Por ejemplo, que funciona con conexión a internet y bluetooth, que el sonido se transmite a través del hueso del cráneo y va al oído interno -no al externo- (bonus conduction), un sistema con el que se elimina el ruido ambiente.

Sabemos también que en la parte derecha superior lleva una pequeña cámara y un prisma transparente que proyecta las imágenes que el usuario ve, que se puede hacer “streaming” (conexiones en directo), que conceptos como privacidad e intimidad van a cambiar, o que se están desarrollando aplicaciones de todo tipo. Bueno, de todo no. Google -el padre de la criatura que aún no ha nacido del todo- ha prohibido de momento el desarrollo de apps de reconocimiento facial y está prohibido grabar a alguien en video sin su conocimiento.

Ya hay tiendas en Estados Unidos que prohiben entrar con unas Google Glass y hay desarrolladores que no ven el nicho de negocio en las Google Glass. 

 

¿La privacidad va a ser una utopía? ¿Revolución o moda?

 

A pesar de llamarse popularmente Google Glass y a pesar de no ser propiamente unas gafas, las “Glass”  permiten la geolocalización, compartir lo que estás viendo, vivir inmersos en una realidad aumentada y manejarla sin manos a golpe de voz, transmitir una intervención quirúrgica a miles de kilómetros contando en vivo con la opinión de otros colegas o ver el rescate de un bombero entrando en un edificio en llamas.

Las “Glass” pueden cambiar  el periodismo profesional, las relaciones entre los anunciantes y el consumidor, el modo en el que nos conectamos a Internet y modificar los límites de nuestra intimidad y privacidad. Poco a poco, se van conociendo aplicaciones y usos de esta nueva herramienta tecnológica: para invidentes, deportistas, médicos, ocio, turismo, automoción … Vean.

Su comercialización es inminente, dicen, aunque inminente es un adverbio de tiempo del que se desconoce su tiempo real. De momento, circulan prototipos en presentaciones y eventos por doquier.  Se acabarán integrando para los que necesiten gafas para ver. Google acaba de presentar estos días sus primeras líneas de diseño de monturas y de lentes graduadas. Miren.

colecciones Google Glass

colecciones Google Glass

 

Diez razones a favor  de las Google Glass (si eres periodista) y diez razones en contra.

En este enlace tenéis una buena recopilación informativa sobre las Google Glass (en inglés).

 

2 Comments

  1. ¡Un post superinteresante! No dudo de sus virtudes en muchos campos, pero yo soy un poco escéptica y no me veo llevando unas Google Glass de forma “inminente” ni a medio plazo. Creo que será sólo para unos pocos. Aunque igual me equivoco…

    • Gracias Paula. Lo cierto es que el uso de este dispositivo genera muchas posibilidades y mucha inquietud. La privacidad y el anonimato es algo que nos afecta directamente y en Estados Unidos ya hay campañas enfocadas a contrarrestar el rechazo que el uso de las Google Glass está generando en una parte importante de la población. Nos gusto o no, la tecnología está ahí y está cambiando nuestras vidas, en unos aspectos para bien y en otros para mal. Gracias por tu comentario.

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